El Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, pidió un « ceso inmediato de las hostilidades » en el sur del Líbano el miércoles 9 de septiembre, expresando profunda preocupación por la intensificación de las operaciones militares israelíes en Nabatiyah y sus alrededores. Denuncia el aumento de las bajas civiles, los desplazamientos causados por órdenes de evacuación y el alcance de la destrucción. El líder de las Naciones Unidas también pidió a Israel que retirara sus fuerzas del territorio libanés y pidió a todas las partes que respetaran la soberanía del Líbano y la resolución 1701 del Consejo de Seguridad.
Guterres alarmado por escalar en Nabatiyah
La ONU aumenta el tono después de varios días de violencia en el sur del Líbano. António Guterres expresó « una profunda preocupación » por la escalada de las operaciones militares israelíes, con especial hincapié en la situación en el Oriente MedioNabatiyeh y alrededores.
Su portavoz, Stéphane Dujarric, transmitió esta posición en una declaración. El Secretario General expresó su preocupación por el aumento de las bajas civiles causadas por los ataques y sus consecuencias directas para la población.
Guterres señaló que las mujeres y los niños estaban entre los muertos o heridos. También denunció el sufrimiento y el desplazamiento causados por órdenes de evacuación dirigidas a los habitantes de varios sectores.
La proliferación de estas órdenes conduce a la salida de familias que a veces ya habían sido desplazadas en fases anteriores del conflicto. A esta presión se añade la destrucción observada en las zonas bombardeadas, especialmente alrededor de Nabatiyah.
La intervención del Secretario General tiene lugar en un contexto particularmente tenso. Three days of Israeli attacks in the Nabatiyah area resulted in 27 deaths and 69 injuries, according to reports in Lebanon.
Víctimas civiles en el centro de llamadas de las Naciones Unidas
António Guterres coloca la protección de los civiles en el corazón de su intervención. Condena el aumento del número de víctimas entre los habitantes del Sur y recuerda que las partes en el conflicto siguen sujetas a las obligaciones del derecho internacional.
Para el Secretario General, el carácter militar de los enfrentamientos no exime a ninguna parte de tomar las precauciones necesarias para proteger a la población. El derecho internacional humanitario exige, entre otras cosas, una distinción entre objetivos militares y personas civiles o infraestructuras.
Este requisito se aplica a la vivienda, las escuelas, las instalaciones sanitarias y los servicios públicos. Guterres considera que no se pueden aceptar ataques dirigidos directamente contra civiles o bienes civiles.
El funcionario de las Naciones Unidas no limita su preocupación a las víctimas inmediatamente causadas por los bombardeos. También mencionó las consecuencias de las evacuaciones, que obligaron a poblaciones enteras a abandonar sus hogares en condiciones a menudo difíciles.
Estos movimientos ocurren mientras que varias localidades del sur ya han experimentado una destrucción significativa. Algunas familias se ven obligadas a buscar alojamiento lejos de su aldea de nuevo.
UN concerned about attacks on hospitals
El comunicado de prensa pone gran énfasis en la situación de salud. António Guterres expresó « una profunda preocupación » por los informes de huelgas israelíes contra hospitales y trabajadores sanitarios.
También mencionó ataques contra instituciones públicas. Estos incidentes suscitan particular preocupación a medida que las operaciones militares se acercan más a la infraestructura necesaria para el funcionamiento diario de ciudades y aldeas.
La protección de las instituciones médicas es una obligación fundamental del derecho internacional humanitario. Los hospitales y los trabajadores de la salud reciben una protección especial, incluso en las zonas en que se están llevando a cabo operaciones militares.
Guterres también denunció restricciones al acceso a la ayuda humanitaria. Cuando las carreteras se vuelven peligrosas o impasibles, los equipos médicos y humanitarios encuentran más difícil llegar a los heridos o desplazados.
En una región donde aumentan los movimientos de población, el acceso a la atención, el agua, la alimentación y la vivienda se está convirtiendo rápidamente en un problema importante. Preocupa a las Naciones Unidas que la continuación de los ataques siga exacerbando esas necesidades.
« Los ataques contra civiles no pueden ser aceptados »
El Secretario General exhorta a todas las partes a que respeten sus obligaciones internacionales. Recordó específicamente las normas del derecho internacional humanitario relativas a la protección de los civiles y los bienes civiles.
Esta formulación está dirigida a todos los agentes que participan en hostilidades. Las Naciones Unidas insisten en que la protección de las poblaciones debe garantizarse en todo momento, independientemente de las circunstancias militares.
Guterres estaba a la altura de los ataques dirigidos directamente contra civiles. Según la posición expresada por su portavoz, esas operaciones no pueden considerarse aceptables.
Esta apelación viene cuando las propias autoridades libanesas buscan estabilizar la zona de Nabatiyah. El Presidente Joseph Aoun, el Presidente Nabih Berri y el Primer Ministro Nawaf Salam han llevado a cabo varios contactos para frenar la escalada.
Estos esfuerzos han ido acompañados de esfuerzos árabes e internacionales. Se ha informado de un número relativamente elevado, pero la presencia continua de operaciones militares mantiene un alto riesgo de nuevos combates.
Guterres pide un cese inmediato de las hostilidades
El principal mensaje político del Secretario General no es sólo pedir una reducción de la intensidad de las operaciones. António Guterres exige explícitamenteuna cesación inmediata de las hostilidades en el Líbano meridional.
Esta demanda surge cuando la situación en Nabatiyah sigue siendo frágil. Las autoridades libanesas están tratando de transformar la lull alcanzada por los contactos diplomáticos en una estabilización más duradera sobre el terreno.
En particular, el ejército libanés ha intensificado sus patrullas en la ciudad. El propósito de esta presencia es tranquilizar a la población y fortalecer el control estatal en una zona que acaba de experimentar varios días de huelgas.
El llamamiento de Guterres proporciona apoyo internacional adicional a los esfuerzos de Beirut por poner fin a los ataques. Sin embargo, el Secretario General no se limitó a pedir que se pusiera fin a las operaciones en curso.
También planteó la cuestión de la presencia militar israelí en territorio libanés. Esta solicitud coloca los acontecimientos en Nabatiyeh en el marco más amplio de las obligaciones contraídas en virtud de los instrumentos internacionales aplicables al Líbano.
Israel llamó a retirar sus fuerzas del Líbano
António Guterres pidió a Israelretirar sus fuerzas del territorio libanésEl llamamiento se hace en paralelo con su solicitud de cesación de las hostilidades.
Así pues, el Secretario General insiste en el respeto de la soberanía y la integridad territorial del Líbano. Para las Naciones Unidas, estos principios siguen siendo el centro de cualquier solución duradera del conflicto a lo largo de la frontera.
Beirut pide regularmente que Israel se retire de las zonas libanesas donde permanecen las fuerzas israelíes. Las autoridades libanesas consideran que esta presencia constituye una violación de la soberanía nacional.
La cuestión complica los esfuerzos por estabilizar el Sur de manera sostenible. También mantiene un enfrentamiento político y militar con Israel, mientras que el Gobierno del Líbano también está tratando de fortalecer el papel del ejército en la región.
Por lo tanto, Guterres pide que el regreso a la calma no sólo se base en un cese temporal de huelgas. Pidió que se aplicara un marco internacional para reducir las causas de la confrontación de manera sostenible.
La resolución 1701 se traslada al centro de las necesidades
El Secretario General pidió a todas las partes que cumplieran sus obligaciones en virtud delresolución 1701 del Consejo de Seguridadadoptado en 2006 al final de la guerra entre Israel y Hezbolá.
Esta resolución sigue siendo el principal marco internacional para la seguridad en el Líbano meridional. Incluye el respeto de la soberanía del Líbano y el despliegue del ejército libanés en el Sur junto con la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano.
También prevé una zona entre la Litani y la Línea Azul donde no habrá fuerzas armadas distintas de las del Estado libanés y la FPNUL. However, its full implementation remains at the centre of persistent differences between the various actors.
Al recordar explícitamente la resolución 1701, Guterres trata de colocar la escalada en un marco ya aprobado por el Consejo de Seguridad. El objetivo es evitar arreglos temporales que sustituyan una solución institucional más duradera.
El fortalecimiento actual de la presencia del ejército libanés en Nabatiyah tiene una importancia adicional en este contexto. Beirut busca demostrar su capacidad de intervenir directamente en la estabilización del Sur.
ONU promete mantener su compromiso en el sur del Líbano
António Guterres finalmente aseguró que las Naciones Unidas seguirían participando en los esfuerzos por poner fin a la violencia. La organización también desea continuar sus esfuerzos para proteger a los civiles.
Las Naciones Unidas tienen la intención de apoyar los esfuerzos encaminados a lograr una solución duradera del conflicto. Esta participación incluye la acción política del Secretario General y la presencia de la FPNUL en el Líbano meridional.
Sin embargo, la prioridad inmediata sigue siendo el cese de la secuencia militar que golpeó duramente a Nabatiyah y sus alrededores. Los acontecimientos de los últimos días han demostrado que una reanudación repentina de las operaciones podría conducir rápidamente a un registro civil pesado.
El llamamiento hecho por Guterres el miércoles viene cuando las autoridades libanesas buscan consolidar la lull obtenida después de sus contactos diplomáticos. La capacidad de las diversas partes para respetar esta escalada y la evolución de las operaciones israelíes en torno a Nabatiyah determinará ahora si puede tomar forma el cese de hostilidades convocado por las Naciones Unidas.


