El Líbano devolvió 37 antigüedades de la antigua civilización egipcia a Egipto el miércoles 16 de septiembre de 2026, seis años después de su ataque en el puerto de Beirut. El Ministro de Cultura del Líbano, Ghassan Salamé, entregó oficialmente las piezas al Embajador de Egipto en Líbano, Alaa Moussa, en una ceremonia en el Museo Nacional de Beirut. Las autoridades libanesas habían interceptado los objetos en 2020 en un contenedor procedente de un puerto árabe. Las investigaciones realizadas desde entonces han establecido su origen egipcio y han permitido su restitución.
Esta restauración concluye un proceso administrativo, judicial y arqueológico iniciado tras el descubrimiento de los objetos. Las autoridades libanesas tuvieron que verificar su autenticidad, determinar su procedencia y establecer los derechos de Egipto en las exposiciones antes de su regreso. La colección incluye máscaras, objetos de madera, textiles coptos, amuletos, estatuas y dos ataúdes de madera decorados.
37 antigüedades regresadas después de seis años en el Líbano
El regreso de las 37 antigüedades a Egipto tuvo lugar en el Museo Nacional de Beirut en presencia de funcionarios libaneses y egipcios. Ghassan Salamé entregó los documentos a Alaa Moussa en nombre de las autoridades libanesas.
El caso vuelve a 2020. Ese año las autoridades descubrieron los objetos en el puerto de Beirut. Fueron agrupados en el mismo contenedor de un puerto árabe.
La incautación planteó inmediatamente la cuestión de su origen. Los objetos tenían características correspondientes al patrimonio arqueológico egipcio, pero su restitución requería identificación formal y un procedimiento para determinar su legítimo propietario.
Por consiguiente, las autoridades conservaron los documentos en el Líbano durante las verificaciones. Ghassan Salamé explicó en la ceremonia que las investigaciones sobre su identidad y propiedad habían establecido finalmente que pertenecían a Egipto.
Esta conclusión allanó el camino para su entrega a las autoridades egipcias. El traslado realizado el miércoles termina un procedimiento que duró unos seis años entre la incautación en el puerto de Beirut y el regreso oficial.
Artículos incautados en un contenedor en 2020
Las circunstancias del descubrimiento son un elemento central del caso. Los 37 artículos fueron recogidos en un solo contenedor cuando fueron interceptados en el puerto de Beirut.
According to the information provided at the time of the return, a Lebanese national had purchased these antiquities. However, it did not have any official documents establishing their Egyptian origin or enabling them to legally trace their exit from the country.
La falta de documentos de origen requiere mayor verificación. En el campo de las antigüedades, la única apariencia de un objeto no es suficiente para determinar legalmente su origen y propietario. En particular, las autoridades deben examinar su autenticidad y las condiciones en que se distribuyó.
El Líbano ha colaborado con las autoridades egipcias y con los organismos pertinentes para aclarar estos elementos. La Interpol y la Fiscalía Libanesa también participaron en el proceso de verificación.
In particular, the investigation had to determine whether the objects were genuine and confirm their origin before restitution. Esta medida era necesaria para evitar entregar documentos a un Estado sin establecer primero sus derechos.
Las conclusiones confirmaron finalmente el origen egipcio de la colección. The legal procedure for his return was then completed.
Máscaras, ataúdes y textiles entre las piezas
La colección devuelta no consiste en un único tipo de objeto. Recoge varias categorías de piezas relacionadas con la antigua herencia egipcia.
Incluye máscaras hechas de diferentes materiales, objetos de madera y figuras, fragmentos de textiles coptos y amulets hechos de pasta de vidrio. Las estatuas de tamaño mediano están también entre los objetos recuperados.
Dos ataúdes de madera decorados con decoraciones coloridas también forman parte del conjunto.
Sólo parte de la colección fue presentada al público en la ceremonia del Museo Nacional. En esa ocasión se exhibieron cinco piezas. Estas incluyen máscaras hechas de tela, madera y arcilla.
Esta presentación acompañó la entrega oficial sin transformar el Museo Nacional de Beirut en un lugar para la conservación permanente de objetos. En cambio, la ceremonia marcó su regreso a su país de origen después de varios años pasados bajo la responsabilidad de las autoridades libanesas.
Las 37 piezas deben llegar ahora a Egipto, que recupera un todo arqueológico de su territorio sin documentación oficial que permita establecer su procedencia en el momento de su descubrimiento en el Líbano.
Una restitución enmarcada por la cooperación internacional
The length of the proceedings is due in particular to the need to respect the legal mechanisms applicable to illicitly circulating cultural property.
El Ministerio de Cultura del Líbano ha incluido esta restitución como parte de la cooperación internacional contra el tráfico de bienes culturales. In particular, Ghassan Salamé referred to the implementation of the 1970 Unesco Convention on Measures to Prohibit and Prevent the illicit Import, Export and Transfer of Ownership of Cultural Property.
Este marco se basa en un principio: un objeto arqueológico identificado como perteneciente al patrimonio de un país y eliminado ilegalmente de él puede estar sujeto a un procedimiento de restitución donde se establezca su origen y las condiciones requeridas.
En el caso de las 37 antigüedades, varios actores tuvieron que intervenir antes de que la transferencia fuera posible. La Dirección General de Antigüedades participó en la vigilancia del caso en el Líbano. También han participado los servicios de seguridad y las autoridades judiciales.
La cooperación con Egipto permitió comparar la información disponible y el origen de los objetos. La intervención de la Interpol completó los cheques necesarios en este dossier transnacional.
Entonces es necesaria una decisión de las autoridades competentes libanesas para permitir la entrega efectiva de los documentos a su legítimo propietario.
Beirut entrega oficialmente las monedas en El Cairo
La ceremonia del miércoles fue el resultado concreto de estos pasos. Se celebró en el Museo Nacional de Beirut, una institución encargada de preservar una parte importante del patrimonio arqueológico libanés.
La elección del museo también dio una dimensión institucional a la operación. El Líbano no es simplemente una transferencia física: reconoce oficialmente la pertenencia de los objetos al patrimonio egipcio y los entrega al representante del Estado interesado.
El Embajador Alaa Moussa destacó la importancia de la cooperación interestatal para proteger el patrimonio de la humanidad.
Esta cooperación es esencial en los casos de antigüedades que salen de su territorio original. Los objetos pueden cruzar varios países antes de ser identificados y luego cambiar de propiedad sin los documentos necesarios que acompañan las transacciones.
La investigación de la procedencia puede entonces reconstruir su camino. También se utilizan para distinguir objetos legalmente adquiridos y exportados de aquellos que han dejado su país fuera de los procedimientos prescritos.
En el caso de Beirut, la falta de documentación oficial sobre el origen de las 37 exposiciones fue precisamente uno de los problemas encontrados cuando fueron incautados.
Egipto busca la recuperación de su patrimonio
El regreso del Líbano es parte de los esfuerzos de Egipto para recuperar las antigüedades ilegalmente eliminadas de su territorio.
El fenómeno va mucho más allá de la cuestión de Beirut. Según cifras proporcionadas por las autoridades egipcias, se han recuperado casi 30.000 objetos arqueológicos en el último decenio.
Los reembolsos proceden de varios países y pueden derivarse de incautaciones aduaneras, investigaciones judiciales o investigaciones sobre la trata de obras y bienes arqueológicos.
El mes pasado, las autoridades estadounidenses devolvieron 48 antigüedades a Egipto tras una investigación del equipo del crimen relacionado con el arte de la Oficina Federal de Investigación.
Estas operaciones ilustran las dificultades relacionadas con la circulación internacional de antigüedades. Cuando una moneda aparece en un mercado extranjero sin antecedentes documentados, determinar su origen puede requerir varios años de investigación y cooperación interjurisdiccionales.
El caso libanés proporciona un ejemplo específico. Situada en 2020 en el puerto de Beirut, las 37 piezas fueron devueltas sólo en septiembre de 2026, después de comprobar su autenticidad y propiedad.
La entrega al Museo Nacional está completando la fase libanesa de este dossier. Los objetos deben regresar a Egipto, mientras que los mecanismos de cooperación entre los dos países siguen siendo movilizables para posibles nuevos casos relativos a objetos culturales que circulan sin documentos que establezcan su procedencia.



